Hotel Braunsbergerhof 3*
Servicios principales
-
Wi-Fi
-
Piscina
-
Actividades
-
Spa y relajación
-
Comida/Bebida
-
Desayuno
-
No se permiten mascotas
Ubicación
Con Wi-Fi en zonas comunes, el Hotel Braunsbergerhof Lana, de 3 estrellas, está a unos 25 minutos a pie de l'Altare Schnatterpeck. Este hotel, que está equipado con 30 habitaciones con vistas a las montañas, está enclavado a 3 km del Marlinger Waalweg.
Se puede llegar al centro de Lana en 20 minutos a pie. Entre los lugares de interés a unos 10 minutos en coche del hotel Braunsbergerhof Lana encontrarás il Museo della Frutticoltura. Además, Garten der Liebe - Giardino dell'amore está situado a unos 1 km. Al alojarte en el hotel, tendrás acceso perfecto a la Pista de Carreras de Merano, un sitio educativo situado a unos 15 minutos en coche. La parada de autobús Busbahnhof - Autostazione, que ofrececonexión directa con las atracciones y lugares principales de la ciudad, se encuentra al lado del Braunsbergerhof Lana.
Las habitaciones del lugar, que incluyen un balcón y una zona de estar cómoda, ofrecen una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Las habitaciones de este hotel disponen de suelo de moqueta y de baños con inodoro separado y una ducha.
El restaurante a la carta Hotelkueche prepara platos mediterráneos.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente, mi madre y yo tuvimos la fortuna de alojarnos en el Hotel Braunsbergerhof en Lana durante las vacaciones de Semana Santa, y puedo afirmar que fue una experiencia memorable. La atmósfera familiar y acogedora nos hizo sentir como en casa, y la amabilidad del personal fue realmente destacable; se notan años de tradición en su servicio. Nuestra habitación, de un estilo clásico, era cómoda y contaba con un balcón con vistas panorámicas de Lana y Merano, lo que nos permitió disfrutar cada mañana del despertar con la calidez del sol y la belleza de los Alpes. Además, la gastronomía fue un punto culminante, con platos que combinaban ingredientes locales de calidad, especialmente los embutidos y quesos de la región, lo que reafirmó mi amor por la cocina italiana. Por último, tuvimos la oportunidad de relajarnos en el innovador estanque de natación, que utiliza agua salada calentada por el sol, y degustar un menú de degustación que nos dejó verdaderamente satisfechos. Sin duda, recomiendo el Hotel Braunsbergerhof a todos aquellos que busquen una escapada que combine tranquilidad, buena comida y un servicio excepcional en un entorno espectacular.